104/365 · Creative Commons: o cómo compartir sin perder el control (y sin líos legales)
Aprende qué es Creative Commons y cómo usarla para compartir tus creaciones sin perder derechos. Guía práctica sobre licencias CC en educación.
Llevo unos días escribiendo sobre privacidad, sobre protección de datos, sobre toda la normativa que se supone que tenemos que cumplir en los centros. Y una de las cosas que más me llama la atención es la contradicción en la que vivimos: por un lado, exigimos que se respeten los derechos de autor cuando alguien usa contenidos sin permiso. Pero por otro lado, cogemos imágenes de Google, copiamos textos de webs, y usamos recursos que encontramos por ahí sin preguntarnos si tenemos permiso para hacerlo. Y luego nos sorprendemos cuando hay problemas legales, cuando una editorial reclama, o cuando alguien nos dice que eso que estamos usando no podemos usarlo.
Y aquí es donde entran las licencias Creative Commons. Porque las licencias Creative Commons (CC) son un sistema muy sencillo que nos permite compartir nuestro material con otros usuarios sin necesidad de que tengan que solicitar permiso ni pagar por ello, y de la misma forma, podremos utilizar materiales ajenos licenciados con CC libremente, siempre que cumplamos con los requisitos de la licencia. Y esto, en educación, es oro. Porque significa que puedo crear recursos, compartirlos, y que otros docentes puedan usarlos sin tener que pedirme permiso cada vez. Y al revés: puedo usar recursos de otros sin tener que escribir correos, sin tener que esperar respuestas, sin tener que adivinar si puedo o no puedo.
¿Qué es Creative Commons? (sin rollo técnico)
Creative Commons es una organización sin ánimo de lucro estadounidense dedicada al acceso educativo y a ampliar el rango de trabajos creativos disponibles para que otros los usen legalmente y los compartan, y ha publicado varias licencias de derechos de autor, gratuitas para el público, que permiten a los autores de trabajos creativos comunicar qué derechos reservan y cuáles renuncian en beneficio de receptores u otros creadores.
Y esto es importante entenderlo: ofrecer tus obras bajo una licencia Creative Commons no significa que no tengan derecho de autor, este tipo de licencias ofrecen algunos derechos a terceras personas bajo ciertas condiciones. Es decir, tú sigues siendo el autor, sigues teniendo derechos sobre tu trabajo, pero decides ceder algunos de esos derechos para que otros puedan usar tu obra de formas específicas. Y eso es lo que marca la diferencia entre "todos los derechos reservados" (copyright tradicional) y "algunos derechos reservados" (Creative Commons).
Y la clave está en esas "formas específicas". Porque el autor decide, por medio de la licencia concreta que utilice, qué derechos cede y bajo qué condiciones. Y Creative Commons te ofrece seis licencias diferentes que combinan cuatro condiciones básicas. Y aquí es donde la cosa se pone práctica.
Las cuatro condiciones básicas (y cómo se combinan)
Creative Commons funciona con cuatro condiciones que puedes combinar para crear la licencia que mejor se adapte a lo que quieres hacer con tu obra. Y todas las licencias CC sin excepción incluyen la condición BY, esto es, exigen el reconocimiento del autor y la fuente. Es decir, siempre, siempre, hay que dar crédito al autor original. Eso no es negociable.
Las cuatro condiciones son:
BY (Atribución): se debe dar crédito al creador. Esto está en todas las licencias CC. Si usas un recurso con licencia CC, tienes que decir quién lo creó.
SA (Compartir Igual / ShareAlike): las adaptaciones deben compartirse bajo los mismos términos. Es decir, si modificas el recurso, tienes que compartir tu versión con la misma licencia que el original. Esto es lo que se conoce como "copyleft": garantizar que las obras derivadas sigan siendo libres.
NC (No Comercial / NonCommercial): solo se permiten usos no comerciales de la obra. Puedes usar el recurso, pero no para ganar dinero con él.
ND (Sin Obras Derivadas / NoDerivatives): no se permiten derivados o adaptaciones de la obra. Puedes usar el recurso tal cual, pero no modificarlo.
Y combinando estas cuatro condiciones (bueno, en realidad BY siempre está, así que combinando las otras tres), obtienes las seis licencias principales de Creative Commons, ordenadas de más abierta a más restrictiva.
Las seis licencias (de más a menos libertad)
CC BY: Esta licencia permite a otros distribuir, remezclar, retocar y construir sobre tu obra, incluso comercialmente, siempre que te den crédito por la creación original. Esta es la más permisiva de las licencias ofrecidas. Recomendada para máxima difusión y uso de material licenciado. Es la que yo uso para la mayoría de mis recursos. Porque quiero que se usen, que se adapten, que lleguen a donde tengan que llegar.
CC BY-SA: Esta licencia permite a otros remezclar, retocar y construir sobre tu obra incluso con fines comerciales, siempre que te den crédito y licencien sus nuevas creaciones bajo términos idénticos. Esta licencia a menudo se compara con las licencias "copyleft" de software libre y de código abierto. Todas las nuevas obras basadas en la tuya llevarán la misma licencia, por lo que cualquier derivado también permitirá uso comercial. Es la licencia que usa Wikipedia, y la mayoría de recursos de la UNESCO se licencian bajo CC BY-SA, cuyos requisitos son: la UNESCO debe ser claramente acreditada como propietaria de la obra original, y las obras derivadas solo pueden distribuirse bajo una licencia idéntica a la que gobierna la obra original.
CC BY-NC: Puedes usar, modificar, y compartir, pero solo para usos no comerciales. Y aquí está el matiz: ¿qué es comercial y qué no? Porque si das clase en un centro privado que cobra matrícula, ¿eso es uso comercial? La línea no siempre está clara.
CC BY-NC-SA: Esta licencia permite a otros remezclar, retocar y construir sobre tu obra de forma no comercial, siempre que te den crédito y licencien sus nuevas creaciones bajo los términos idénticos. Es una mezcla de las dos anteriores: no comercial y compartir igual.
CC BY-ND: Esta licencia permite la redistribución, comercial y no comercial, siempre que se transmita sin cambios, en su totalidad o en parte, con crédito para ti. Esta licencia no es un REA. Y esto es importante: si no permites obras derivadas, técnicamente no es un Recurso Educativo Abierto, porque los REA requieren que se puedan adaptar.
CC BY-NC-ND: Esta licencia es la más restrictiva de las seis licencias, solo permite a otros descargar tus obras y compartirlas con otros siempre que te den crédito. No pueden cambiarlas de ninguna manera ni usarlas comercialmente. Esta licencia no es un REA. Básicamente es "puedes mirar, pero no tocar". Y en educación, esto limita mucho su utilidad.
¿Y esto para qué me sirve en mi día a día?
Pues para muchas cosas. Primero, para usar recursos de otros sin tener que andar con miedo a que te llegue una reclamación legal. Porque una alternativa que permite disponer de estos recursos sin tener que solicitar permiso o pagar por ellos es utilizar los etiquetados bajo licencias Creative Commons (CC), también conocidas como licencias abiertas, que identifican los archivos que se pueden copiar, ilustrar o utilizar obras de manera libre y gratuita, apoyándose en la propia legislación de derechos de autor con el fin de promocionar el conocimiento abierto.
Y segundo, para compartir tus propios recursos de forma que otros puedan usarlos. Porque si utilizas para tus materiales docentes licencias Creative Commons (CC) "blindas" tus trabajos, mantienes tus derechos de autor a la vez que permites que otras personas copien y distribuyan tu obra, pero reconociendo tu autoría y bajo las condiciones que tú decidas. Y eso es exactamente lo que quiero cuando creo un recurso: que se use, que llegue a otros docentes, pero que se me reconozca como autor.
Y tercero, para enseñar a tu alumnado sobre propiedad intelectual, sobre derechos de autor, sobre cómo funciona esto de compartir contenidos en internet. Porque las licencias CC tienen interés para la educación y los profesores porque las escuelas han cambiado y hoy nadie puede pretender enseñar sin tener en cuenta que nuestros alumnos pasan muchísimo tiempo "enganchados" a las redes sociales, a las webs y a los recursos digitales, y por tanto Internet y la propia tecnología están transformando el modo en que los jóvenes aprenden y se socializan en un mundo cada vez más interconectado y con múltiples fuentes de conocimiento.
Cómo usar recursos con licencia CC (sin cagarla)
Usar un recurso con licencia Creative Commons es sencillo, pero hay que hacerlo bien. Y hacerlo bien significa, básicamente, cumplir con las condiciones de la licencia. Y la más básica, la que está en todas, es la atribución. Tienes que dar crédito al autor.
¿Y cómo se hace eso? Pues por lo general basta con poner un enlace a la web de la que has sacado el archivo y otro a la licencia, poniendo el nombre del autor, un enlace a la fuente, el nombre de la licencia y un enlace a la misma. Por ejemplo: "Imagen de [nombre del autor] con licencia CC BY 4.0, disponible en [enlace]".
Y luego, tienes que respetar las otras condiciones. Si la licencia dice NC (no comercial), no puedes usarla para ganar dinero. Si dice ND (sin derivadas), no puedes modificarla. Si dice SA (compartir igual), tienes que compartir tu versión con la misma licencia. Y ya está. No es complicado. Pero hay que hacerlo.
Cómo licenciar tus propios recursos
Y si lo que quieres es compartir tus propios recursos, Creative Commons te lo pone fácil. Es un sistema muy sencillo y rápido. Con la simple inclusión de una de estas licencias en una obra, el autor da permiso a cualquier usuario a utilizarla bajo las condiciones de la licencia concreta. En la propia web de Creative Commons ofrecen un asistente en el que te indican la licencia más adecuada a tus preferencias, facilitando además el código e indicaciones sobre cómo incluirlo en tu obra.
Yo, personalmente, uso CC BY para casi todo. Porque quiero que mis recursos se usen, se adapten, y lleguen donde tengan que llegar. Y sí, eso significa que alguien podría coger un recurso mío, modificarlo, y venderlo. Pero no me importa. Porque lo importante para mí no es ganar dinero con los recursos que creo. Es que esos recursos sirvan para que otros docentes puedan hacer mejor su trabajo. Y si alguien quiere venderlos, adelante. Mientras se me reconozca como autor, no tengo problema.
Y esto conecta con algo que decía al principio sobre privacidad y sobre decisiones en los centros: hay una dimensión ética en cómo compartimos el conocimiento. Y las licencias Creative Commons son una forma concreta de poner esa ética en práctica. Porque estamos diciendo: este conocimiento es mío, pero también es de todos. Y lo comparto porque creo que compartir el conocimiento hace que la educación sea mejor para todos.
Esto no es perfecto, pero es mejor que nada
Y sí, Creative Commons tiene sus límites. No resuelve todos los problemas de derechos de autor. No elimina todas las dudas sobre qué puedes y qué no puedes hacer. Y hay zonas grises (como lo de "uso comercial") que no siempre están claras. Pero es infinitamente mejor que el caos actual, donde cada uno hace lo que le parece sin saber si está infringiendo derechos o no.
Y para los centros educativos, para los docentes que creamos recursos, para el alumnado que necesita acceder a materiales, las licencias Creative Commons son una herramienta fundamental. Porque nos permiten compartir sin perder el control, usar sin tener miedo, y construir sobre el trabajo de otros de forma legal y ética.
Nos vemos mañana :)