31/365 El Mundo Emocional: sentir en movimiento
Por Luis Vilela Acuña
El Mundo Emocional es el más presente y el más ignorado.
Cada clase de Educación Física está cargada de emociones. Alegría cuando sale bien. Frustración cuando fallas. Miedo antes de un salto. Vergüenza cuando te observan. Orgullo cuando lo consigues.
Pero raramente las nombramos. Raramente las trabajamos de forma explícita.
Lo que incluye
Reconocimiento emocional: saber qué estoy sintiendo. Poner nombre a la emoción.
Gestión emocional: qué hago con lo que siento. Cómo respondo sin ser arrastrado.
Tolerancia a la frustración: seguir intentándolo cuando no sale. Aceptar el error como parte del proceso.
Gestión del éxito: ganar sin humillar. Disfrutar sin dañar. Esta es una de las cosas que aprendí escuchando a diferentes ponentes en un congreso de deporte escolar en Barcelona en 2010. Berit Skirstad recuerdo que abordaba como en Noruega planteaban la multidimensionalidad del deporte en las primeras etapas, reduciendo el factor competitivo. O Paul de Knop, que hablaba de cómo una de sus hijas tenía éxito en la natación (creo recordar) y decidió que cambiaría al baloncesto; explicando el propio De Knop, como en su caso como padre afrontaron la situación y la gestión del éxito.
El espacio emocional
La Educación Física es un área emocional natural.
Cada juego competitivo genera ganadores y perdedores. Cada reto motor genera éxito o fracaso. Cada exposición pública genera vergüenza o confianza.
No hace falta crear situaciones artificiales para trabajar las emociones. Ya están ahí. Solo hay que verlas y aprovecharlas.
Cómo lo trabajo
Primero, nombrando.
Nombrar la emoción es el primer paso para gestionarla.
Segundo, normalizando.
La frustración es normal. El miedo es normal. La vergüenza es normal. No hay emociones buenas o malas. Hay emociones que nos informan de algo.
Tercero, dando herramientas.
Usar estrategias como la respiración o atención plena, cuando todo va fluido, es un buen punto de partida, porque pone un cimiento de cierta solidez para los momentos complejos. Además, en moodle.losmundosedufis.com puedes encontrar muchas estrategias que uso o conozco, que funcionan muy bien.
El error común
Ignorar las emociones o reprimirlas.
"No llores, no es para tanto." "Venga, que es solo un juego." "No te enfades, contrólate."
Eso no enseña a gestionar. Enseña a esconder. Y lo que se esconde no desaparece, se acumula.
Este artículo forma parte del Bloque EDUmind, una serie sobre inteligencia artificial, educación y creación tecnológica desde la práctica docente.