El día a día
Hace semanas que no puedo escribir, si me lees con frecuencia, sabes que uso IA para poder darme feedback de redacción y apoyo, porque 365 temas cuando inicié el proyecto eran muchos... pero el reto era el que me había propuesto.
No es fácil, es más, es difícil si quieres hacer las cosas con calidad y con honestidad, y aunque uses IA o uses apoyos, el tiempo para dedicarlo y revisar es FUNDAMENTAL.
Dicho esto, hoy vuelvo para retomar el proyecto, pero sin prisas ni agobios. Para escribir cuando pueda, y lo intentaré un día a la semana hasta final de año, ¿lo lograré?
Empezamos.
Como cada año, el inicio es difícil. Muchas veces por los plazos.Se presupone que debemos hacer en 8 días, planificaciones anuales y organizaciones imposibles. Se presupone que debemos conocer dificultades y potencialidades en 15 días lectivos (3 semanas). Se presupone que debemos organizar nuestras coordinaciones (lo soy de Edixgal -un melón a abrir en otra publicación- ) en menos de 4 semanas.
Bien, pues es imposible. Al menos con la calidad que un servidor desea.
He comentado alguna vez que antes de ser maestro en la escuela pública, era profe de yoga, fui cajero de supermercado, repartidor de pan o ayudante de cocina. Todas estas profesiones necesitan habilidades. Habilidades para las cuales nos hemos preparado durante nuestra escolarización obligatoria (podemos llamarlas competencias por ejemplo). Habilidades centradas en saber resolver problemas, encontrar soluciones, imaginar posibilidades y tomar decisiones discriminando alternativas.
Lo que me asusta, es observar como nos encaminamos a una suerte de espacio donde, cambien leyes, normas o proyectos educativos; el fin en si mismo es el mismo: las notas y la inmediatez. Observo con incredulidad que existe una polarización sobre todas las cuestiones educativas: si enseñar de una forma, si esto es mejor que aquello, que si estas metodologías, que si estas otras... Pero la realidad es que pasan los años y nada cambia. Hay bandos, hay trincheras educativas, pero lo que observo que cambia es la presión: hay que tener esto para ya, desarrollar esto cuanto antes, lograr estos resultados lo mejor posible, llegar a todos los alumnos y alumnas, asegurarse de que todos alcancen esos mínimos...
Yo confío en que todo, como siempre, sean cambios y modas. Confío en que volvamos a centrar nuestra mirada en ofrecer habilidades, en enseñar a pensar, en enseñar a memorizar también, a resolver, a desafiarse a sí mismos a nuestros alumnos, y a ofrecerles una respuesta adecuada.
Mientras tanto, un servidor va creando cosas para todas y todos. Voy intentando encajar las piezas de todo este puzzle. ¿Mi última aventura? Un desafío para "locos", intentar ofrecer una alternativa open source, gratuita y que respete la privacidad del alumnado; que nos permita evaluar, analizar resultados de aprendizaje y ofrecer un seguimiento diario del alumnado: miclase.edumind.es
Si te gusta alguna app o simplemente quieres comentarme algo, o algún tema que te gustaría que abordase, aquí estoy.
Nos vemos pronto,
Luis V.