5/365 · ¿Qué es el Vibe Coding educativo?
En los primeros días de esta serie hablamos de API keys, de cómo conseguirlas y de qué pasa con tus datos cuando las usas. Hoy toca dar un paso atrás y explicar el concepto que vertebra todo esto: el Vibe Coding educativo.
El origen del término
Vibe Coding es un término que empezó a circular en comunidades de desarrollo para describir una forma de programar basada en el diálogo con inteligencia artificial. La idea es sencilla: en lugar de escribir código línea a línea, describes lo que quieres conseguir y la IA te propone soluciones. Tú pruebas, ajustas, vuelves a describir, y así sucesivamente.
Yo lo hacía antes de saber que tenía nombre. Simplemente hablaba con ChatGPT, le explicaba lo que necesitaba para mis clases, y entre los dos íbamos construyendo algo funcional.
¿Qué lo hace "educativo"?
El Vibe Coding educativo añade una capa específica: el punto de partida no es un problema técnico, sino una necesidad pedagógica.
No empiezas pensando "quiero hacer una app en Flask". Empiezas pensando "necesito que mis alumnos puedan evaluarse sin que yo sepa quién es quién, para que respondan con sinceridad". Y desde ahí, la conversación con la IA te lleva hacia la solución técnica.
Esta diferencia es fundamental. El código no es el objetivo, es el medio. El objetivo siempre es resolver algo real del aula.
Tres características que lo definen
Después de un año desarrollando aplicaciones con este enfoque, identifico tres rasgos que lo distinguen de otras formas de crear tecnología:
Parte de problemas reales. No se trata de aprender a programar por aprender. Cada desarrollo nace de una limitación concreta: herramientas comerciales que no se adaptan, costes inasumibles, falta de control sobre los datos del alumnado, necesidad de personalización pedagógica.
La IA explica, no solo genera. En el Vibe Coding educativo, la IA no se limita a escupir código. También te ayuda a entender qué hace ese código, por qué está estructurado así, qué alternativas existen. Esto permite que vayas aprendiendo mientras construyes.
Integra decisiones pedagógicas, técnicas y éticas en el mismo proceso. Cuando desarrollas con este enfoque, no separas el diseño de la interfaz, la protección de datos y la estrategia didáctica. Todo ocurre en la misma conversación, de forma entrelazada.
¿En qué se diferencia de low-code y no-code?
Es una pregunta que me hacen a menudo. Las plataformas low-code y no-code también prometen que puedes crear aplicaciones sin saber programar. ¿Cuál es la diferencia?
La clave está en el control.
Con herramientas como Glide, Bubble o AppSheet, trabajas dentro de los límites que la plataforma define. Usas sus plantillas, sus componentes, sus servidores. Si la plataforma cambia sus precios o sus condiciones, te afecta directamente. Y los datos suelen estar alojados en su infraestructura.
Con Vibe Coding educativo, construyes código propio. Puede ser Flask, puede ser HTML, puede ser lo que necesites. Tú decides dónde se aloja, quién tiene acceso, qué datos se recogen. La IA te ayuda a construirlo, pero el resultado es tuyo.
Para contextos educativos, donde manejamos información de menores y tenemos obligaciones legales específicas, esta diferencia no es menor.
Un nuevo rol para el docente
Quizás lo más interesante de este enfoque es lo que implica para nuestra profesión.
Durante décadas, el profesorado ha sido consumidor de tecnología educativa. Nos llegan plataformas diseñadas por otros, herramientas pensadas para contextos genéricos, soluciones que rara vez encajan con lo que realmente necesitamos.
El Vibe Coding educativo abre otra posibilidad: convertirnos en co-creadores de nuestras propias herramientas. No hace falta saber programar en el sentido tradicional. Hace falta saber qué necesitas, saber explicarlo con claridad, y tener la paciencia de iterar hasta que funcione.
La IA no sustituye al docente. Amplifica lo que el docente ya sabe: conocimiento del alumnado, comprensión del contexto, criterio pedagógico. Y traduce ese conocimiento a código funcional.
Nos vemos en el día 6/365