19/365 Motion: de ver una demo a crear mi propia app de stopmotion

Por Luis Vilela Acuña

Motion fue la segunda app que creé. Y la más rápida.

También la que más quebraderos de cabeza me dio después

Cómo surgió

En un evento de ciencia organizado por la Fundación La Caixa vi algo que me llamó la atención: un sistema de stopmotion que los niños usaban con mucha facilidad. Capturaban fotos, las encadenaban, y en minutos tenían una pequeña animación.

Pregunté por la app. No era accesible para el público.

Ahí podría haber terminado la historia. Pero ya había hecho Liga de Valores. Sabía que podía crear mis propias herramientas.

Así que decidí hacer la mía.

El proceso: rápido y funcional

Usé la técnica de búsqueda en profundidad de ChatGPT para desarrollar todos los elementos necesarios. Qué se necesita para capturar imágenes desde el navegador. Cómo encadenarlas. Cómo generar el vídeo final.

El modelo base fue muy sencillo. Flask, lo mínimo imprescindible, funcional.

En poco tiempo tenía algo que funcionaba. Lo probé en el aula. Los alumnos creaban stopmotion sin problema.

Fue la app más rápida de desarrollar. Porque el objetivo era claro, el alcance era limitado, y ya tenía experiencia del proceso anterior.

Los quebraderos de cabeza

Que fuera rápida no significa que fuera perfecta.

La primera versión funcionaba, pero tenía limitaciones. Problemas de rendimiento con muchas fotos. Dificultades en algunos dispositivos. Cosas que solo descubres cuando veinte alumnos la usan a la vez.

Cada problema era una vuelta a la conversación con la IA. Explicar qué fallaba, entender por qué, buscar soluciones.

Lo que es hoy

Motion ha evolucionado bastante desde aquella primera versión:

  • Nueva arquitectura: reescrita con mejor estructura, como hice después con Liga
  • PWA: funciona como aplicación instalable, mejor experiencia en tablets
  • Sistema de pictogramas: accesibilidad para alumnado con necesidades especiales
  • Plantillas específicas: fenaquistiscopio, zoótropo, elementos clásicos de animación
  • Segura: sin recogida de datos innecesarios, todo en local

Lo que empezó como “quiero replicar eso que vi” se convirtió en una herramienta completa para trabajar animación en el aula.

Lo que aprendí

Primera lección: A veces lo más difícil no es crear, sino mantener y mejorar. La primera versión salió rápido. Las mejoras posteriores llevaron más tiempo.

Segunda lección: Ver algo que funciona y preguntarse “¿puedo hacerlo yo?” es el inicio de muchos proyectos. La respuesta, con IA, cada vez es más frecuentemente sí.

Tercera lección: Una app sencilla que funciona vale más que una app compleja que no terminas. Motion empezó mínima. Creció después, cuando ya estaba en uso.


Este artículo forma parte del Blog EDUmind, una serie sobre inteligencia artificial, educación y creación tecnológica desde la práctica docente.


Luis Vilela Acuña · Docente de Educación Física · Xunta de Galicia

Read more