18/365 Liga de Valores: la primera app que creo, con base de datos
Por Luis Vilela Acuña
Liga de Valores fue mi primera aplicación real. No un script, no una prueba. Una aplicación con base de datos, usuarios, y uso diario en el aula.
Nació de una necesidad concreta: aplicar el modelo de enseñanza deportiva en Educación Física.
El problema que resolvía
En el modelo de enseñanza deportiva, el alumnado no solo juega. Gestiona. Organiza sus propios partidos, arbitra, lleva puntuaciones. El docente pasa a un segundo plano, acompañando en lugar de dirigiendo.
Pero gestionar esto con papel era un caos. Actas perdidas, puntuaciones que no cuadraban, alumnos que no sabían cuándo les tocaba arbitrar.
Necesitaba una herramienta que:
- Permitiese al alumnado gestionar sus partidos de forma autónoma
- Me dejase a mí, como docente, asignar puntos de grada y arbitraje
- Mantuviese implicados a todos los grupos, no solo a los que jugaban en cada momento
- Generase actas de los partidos
El proceso: improvisación y errores
La primera versión funcionaba. Más o menos.
La arquitectura era un desastre. Improvisada, sin estructura clara, con parches sobre parches. Cada vez que quería añadir algo, rompía otra cosa. La base de datos estaba mal diseñada y las consultas eran un lío.
Pero funcionaba. Y eso me permitió usarla, probarla con alumnos reales, ver qué fallaba en la práctica.
El salto: reescribir con mejor base
Meses después, trabajando con Claude Opus 4.5 en Antigravity de Google, conseguí algo que antes no había logrado: entender qué estaba mal y reescribirlo bien.
No fue solo corregir errores. Fue crear una estructura más profesional desde cero. Gestionar mejor las bases de datos. Separar las cosas que antes estaban mezcladas.
El proceso fue revelador. No aprendí a programar en el sentido tradicional, pero aprendí a distinguir una arquitectura limpia de un amasijo de código. A pedir explicaciones hasta entender por qué algo estaba mal. A no conformarme con "funciona" cuando podía funcionar mejor.
Lo que tiene hoy
Liga de Valores ahora incluye:
- Gestión autónoma de partidos por el alumnado
- Sistema de puntos de grada y arbitraje
- Marcadores específicos por deporte
- Función de marcador express para agilizar el registro
- Sistema de valores integrado (fair play, respeto, colaboración)
- Exportación de actas de partido
Es la app que más ha evolucionado. Porque fue la primera, y porque cada problema que encontré me obligó a aprender algo nuevo.
Lo que aprendí
Tres cosas:
Primera: Una app mal estructurada funciona, pero no escala. Cada mejora se convierte en un problema. Merece la pena invertir tiempo en hacer las cosas bien desde el principio.
Segunda: Reescribir no es fracasar. Es parte del proceso. La primera versión me enseñó qué necesitaba. La segunda me enseñó cómo hacerlo bien.
Tercera: El uso real con alumnos es el mejor test. Ninguna planificación teórica sustituye a veinte niños usando tu app y encontrando todos los fallos que no habías previsto.
Este artículo forma parte del Blog EDUmind, una serie sobre inteligencia artificial, educación y creación tecnológica desde la práctica docente.
Luis Vilela Acuña · Docente de Educación Física · Xunta de Galicia